lunes, 16 de mayo de 2011

EL GAS DEL OLVIDO




  SOBRE LOS AUTORES:

 
 José Antonio Videgaín siempre ha tenido claro que quería ser artista. Ya algún profe le había dicho a su madre lo que tenía en casa…quizás por eso estudio en la Escuela de Artes y se ha aficionado a los programas de ordenador que le sirven como herramienta para sus dibujos y diseños.

   Hoy ha decidido que quiere hacer las dos cosas. Escribir y dibujar.

   Ha sido guionista de televisión colaborando en algunos de los programas más emblemáticos de la Tv de Aragón : “Que viene el Lobo”,  “Oregón TV” y otros. Conoce a Coronas y entre los dos publican unos libros de humor:
No me cuentes cuentos

   Ahora acaba de publicar con Fernando Lalana la fantástica historia, que nos ha cautivado a todos “El Gas del Olvido”

Fernando Lalana al que recientemente el jurado de la XIV Edición del Premio Cervantes Chico, decidió por unanimidad conceder el galardón de 2010, lleva muchos años y muchos libros, deleitando a jóvenes y no tan jóvenes con sus obras.
Recuerdo que con poco más de 30 años leíMorirás en Chafarinas” –que luego se llevó al cine”, más tarde “El zulo”, y luego empecé a recomendar sus libros a mis alumnos.
Como todos los triunfadores tiene incondicionales, aunque también grandes detractores –creo que son los menos- pero he oído a algún dinosaurio de profesor de Lengua despotricar contra su obra…

   Algunas de sus últimas obras:


   Además, su generosidad le lleva a regalar en su Web: http://www.fernandolalana.com/  algunos de sus libros, que te puedes descargar, e incluso puedes leer online sus obras inéditas en http://www.fernandolalana.com/exclusivos.asp
   Esto y muchas cosas más hacen de él un orgullo para todos los aficionados a la literatura, aragoneses o no.

   Además dedica muchas horas de su tiempo a acudir a centros escolares para dar explicaciones, establecer coloquios y extender el amor por los libros que buena falta nos hace…

   SINOPSIS COLECTIVA sobre "El gas del olvido":


      DÍA CERO


Llamaron  por teléfono y  dijeron que iban a llevar al abuelo a un manicomio , …y que siempre les tenía que  fastidiar las vacaciones a la playa …!!
  
Saúl


      DÍA UNO

El pueblo de mi abuelo se llama Serracazos y, el nombre de el pueblo es lo más bonito que tiene. Este pueblo fue de colonización en el siglo XX y la más joven (en invierno) nació en el 1939. Los políticos querían hacer un pantano que se quedó a mitad porque no les dejaron continuar. Lo más importante del pueblo es el manicomio que en su tiempo tenía locos de toda España. Cuando entramos al manicomio vimos al abuelo sentado en una silla y la directora nos dijo que había perdido la memoria. Le traje al abuelo un café y le gustó pero él no sabía quién era yo. Le dije que era su nieto pero no me hizo caso. Al irnos me llamó por mi nombre y me sorprendí mucho porque no se lo había dicho pero mi padre me dijo que lo habría acertado de chiripa. En el coche hacia la casa del pueblo y vi a “eme eme”, la empollona del colegio. En la cama estuve pensando lo del abuelo y lo de “eme eme”.
  Pablo.

DÍA DOS
Raúl y su padre estaban desayunando leche con cuscurros de pan, tan duros que flotaban en la leche. Un poco después apareció Eme-Eme. Raúl le dijo a su padre que le diga a ella que no estaba, pero por unas magdalenas rompió el trato. Salieron fuera y hablaron sobre el manicomio.
Raúl le contó todo lo que había pasado y de repente Eme-Eme exclamó:
-¡El café!
Y después le explicó a Raúl que el café es un estimulante que le ayudó a recordar su nombre. Por eso la directora del manicomio ordenó desenchufarla. ¿No te parece extraño?
Iban al manicomio con la excusa de que le llevan su libro favorito: ¨La Isla Del Tesoro¨
Llegaron al manicomio y les abrió la directora.
Le dijeron que le querían dar el libro, y la directora les iba a echar cuando Raúl le dijo:
-Mire, señora, la verdad es que nos gustaría ver a mi abuelo en persona porque… ¡Ejem! Quiero aprovechar para presentarle a mi novia, que acaba de llegar al pueblo.
La directora les dejó pasar.
En la habitación nº 13 estaba el abuelo de Raúl pinta un cuadro muy raro.
Le dieron el libro, y cuando la directora se fue le dieron café al abuelo y Raúl fue a mirar si había otro paciente.
No había nada ni nadie. Solo desechos.
Cuando se iban en la puerta había dos personas, una con una escafandra y otro con una especie de extintor pequeño y dorado.  Al irse miraron al manicomio y vieron que la directora y los dos hombres fueron a la habitación del  abuelo y le pusieron la escafandra conectada con el  extintor y le metieron un gas.
Cuando llegaron a casa discurrían todo lo que habían visto.
Eme-Eme decía: ¡Hay que salvarlo!
Eme-Eme pensaba en las cosas que le había dicho el abuelo: <>, <>  y  <>.
Fueron al manicomio en coche y el padre de Raúl se fue a tomarse un cigarro.
Estaban hablando y Raúl dijo que tenía que escaparse, pero Eme-Eme le susurró que le podían oir. Así que Raúl cambió de tema preguntándole sobre el libro.
Les dijo que tenía un amigo llamado Sinforoso que era un psicópata, por eso tenía una celda acolchonada.
Fueron a verlo y le dijo al abuelo:
-Sólo tú puedes evitar la catástrofe.
-¿Cuál?
-La que hablamos esta mañana.
-No me acuerdo
-Ya te han vuelto a echar gas del olvido.
-Mira te voy a hacer un resumen: Úrsula es la jefa de un grupo de malvados que quieren destruir el mundo.
-Úrsula… me suena tanto ese nombre…
-Úrsula Sandoval es la directora de este manicomio.
Eme-Eme recordó lo que le dijo el abuelo:<>
Sinforoso tenía un plan para que el abuelo pudiera escapar.
-Raúl, oprime el botón de mi rodilla para quitar el bloqueo que me tiene inmovilizado, para que pueda andar, y, aprovechando la confusión, se escape tu abuelo. Lo apretó y Sinforoso empezó a correr. Le perseguían los enfermeros.
Consiguieron meter al abuelo en el maletero y se fueron a casa. El padre de Raúl se fue al tele-club a comprarse un vermut con sifón, para ver si se le pasaba el dolor de un placaje que le había metido Sinforoso corriendo. Metieron al abuelo en su casa. Iban a meter al abuelo en la bodega para que no le encuentren. Pero estaba cerrada. Después de buscarla 15 minutos, la encontraron. Entraron y era una como otra cualquiera, tenía un jamón colgando, chorizos, longanizas, toneles de vino… Cuando se iban Eme-Eme tiró del jamón, activando unos engranajes, y girando una pared aparecieron unas escaleras, y con un interruptor encendió un par de fluorescentes que iluminaban las escaleras. Raúl fue el primero en bajar, y, al abrir la puerta vio luces y, asustado gritó:
¡Aaaaaahhhhhh! ¡Ratas! ¡Docenas de ratas! ¡He visto ojos brillando en la oscuridad! El abuelo miró sobre el hombro de Raúl y vio que no eran ratas, sino luces de neón. El abuelo encontró el interruptor, encendió la luz y vieron aparatos electrónicos y muebles metálicos.
-Yo he estado aquí- dijo el abuelo
-Voy a hacer café-dijo Eme-Eme
Eme-Eme le trajo al abuelo provisiones y café.
Rato después volvió el padre de Raúl diciendo que le habían llamado del manicomio y el abuelo se había escapado.
  Ítalo.
DÍA TRES
Estaba tranquilamente durmiendo cuando note que alguien estaba en la habitación iba vestido de negro y me tapo la boca para que no hablara y resulta que era mi abuelo. Llamamos a Matilde y el Abuelo nos contó que era un espía y nos dijo que el pueblo donde estaban era una tapadera que por motivos de seguridad solo lo sabían cinco personas. Trabajaban en la construcción de una base que quedo paralizada porque estuvo a punto de estallar la tercera guerra mundial. El servicio secreto español decidió que algunas personas siguieran viviendo allí
Para mantener y vigilar las instalaciones y el abuelo era uno de ellos la sorpresa fue que Úrsula que era la jefa del proyecto fue a visitar al abuelo después de cuarenta y cinco años.
  Anónimo.
Cuando me he despertado le he llamado a mi padre a desayunar y hemos comido leche con cuscurros de pan.
A mitad de desayuno me ha llamado Matilde le he dicho a mi padre que le dijera que no estoy pero como llevaba magdalenas le ha dejado pasar. Después de charlar un rato le digo que salga afuera y me acompaña. Le invito a visitar el manicomio y le cuento todo lo que me acuerdo de ayer. Ella se sorprende y me cuenta unas cosas sospechosas de lo que ha oído como que desenchufaba la máquina de café o que mi abuelo fuera el único loco y, para poder verle, presentamos la escusa a la directora del manicomio de que le traemos un libro.
Ella nos condujo hasta la habitación 13 y vimos a mi abuelo pintando un cuadro (estaba horrendo) y le damos el libro de “La isla del tesoro” pero no recuerda nada. El lee la dedicatoria y le hacemos preguntas pero no se acuerda de nada. Le damos café y me voy a investigar.
Veo que todo está desierto y me vuelvo por si acaso me la cargo. Cuando vuelvo me dicen que el abuelo recuerda mucho y que ha dicho que le ayudemos a escapar. De repente aparece la directora y nos dice que nos vayamos.
Cuando nos vamos a ir veo a dos señores que entran en la habitación de mi abuelo. Le digo a Matilde que vayamos a ver. Por la ventana de dentro vemos al abuelo que se intenta liberar de los señores pero le ponen una escafandra con una especie de extintor y lo activan. Al cerrarla mi abuelo… ¡Había olvidado todo! Matilde me dice que nos vayamos y cogemos las bicis para ir al pueblo. En mi casa meditamos sobre lo ocurrido y pensamos en estrategias para sacarlo de ahí. Por la tarde vamos con mi padre al manicomio y el abuelo dice que tiene un amigo psicópata llamado Sinforoso. Mi padre sale a fumar y la directora dice que salgamos con el abuelo a tomar el sol. Sinforoso nos dice de qué va más o menos la cosa y nos dice un plan. También nos dice que activemos un botón que tiene en la rodilla. Al activarlo sale disparado distrayendo así a los guardias. Nosotros cogemos al abuelo y antes de que se entere mi padre nos lo llevamos. En casa encontramos la llave de la bodega y entramos a esconder a mi abuelo. Esa bodega era normal y corriente pero Matilde bajó un jamón y una puerta se abrió y dijo que la semana pasada vio a Matías comprar jamón cortado. Dejamos a Matías en la habitación secreta con café y provisiones para la noche. Por la noche mi abuelo salió del escondite y me dijo que llamara a Matilde. Nos dijo que era un espía y nos contó que el equipo OMEGA guardaba una lanzadera de misiles de Franco para hacerse amigo de otros países. También nos explicó que la directora del manicomio se llamaba Úrsula la jefa del equipo y que con los otros tres quería cambiar el mundo. Le pidió a mi abuelo que se uniese a ellos pero éste no aceptó.
Pablo
    

A las 5 de la mañana Raúl estaba todavía despierto pensando en Eme-Eme, y, de repente oyó pasos y con el móvil alumbró la habitación y vio al abuelo todo de negro, y le dijo a Raúl que era un agente secreto.
Le dijo que llamase a Eme-Eme para decirles algo.
Les dijo que cuando empiecen la misión se deberían vestir así. Les contó que con el café y su ayuda estaba recuperando la memoria y os puedo contar de lo que va el asunto, ¿vale? Matilde y Raúl asintieron.
Y empezó a contar: Secarrazos no es un pueblo de colonización, sino un pueblo para técnicos y trabajadores del proyecto Cibeles.
El Proyecto Cibeles era un plan de Franco para usarla conjuntamente con Estados Unidos a cambio de que apoyaran a España ante el resto del mundo. Y solo 5 personas-el abuelo, entre otros-conocían el verdadero destino del proyecto. La jefa de nosotros 5 era Úrsula Sandoval. La base de los misiles está al pie del monte Grandon, debajo del manicomio. Pero como España era muy pobre tardó más de lo previsto y el plan se fue al garete. A parte, el nuevo presidente de EE.UU. (John F. Kennedy) no le caía bien a Franco y también estalló la crisis de los misiles de Cuba. Por eso Franco paralizó el proyecto.
Y un día, después de 45 años, Úrsula, la jefa del equipo omega, dijo que había hablado con los demás para usar la base de misiles para darle la vuelta al mundo y mejorarlo.
 Ítalo.





  







jueves, 20 de enero de 2011

Héroes de la Mitología 5-9





Capítulo 5
Hércules













Capítulo 6
EDIPO


Un día, Layo, el rey de Tebas se fue a consultar el oráculo. La Pitia le dijo que tendría un hijo que le mataría y se casaría con Yocasta la novia de Layo. Cuando nació el niño un soldado tenía orden de matarlo pero le hizo agujeros en los pies del niño y lo colgó. Un pastor lo recogió y se lo entregó a su reina. Esta le llamó Edipo. De mayor le dijeron a Edipo que ellos no eran sus padres y se fue al oráculo. Éste le dijo la verdad y se fue a Tebas. De camino mató a su padre sin saber que era el y siguió. Al llegar tenía que resolver el enigma de la esfinge, que lo hizo sin problemas. Al entrar a Tebas se casó sin saberlo con su madre. Tuvieron 4 hijos: Antígona, Ismene, Eteocles y Polemices. Poco después un adivino dijo que una enfermedad arrasaba la ciudad y que la habían mandando los dioses por no saber quién mató a Layo.
Tiempo después lo adivinaron ¡Era Edipo! Yocasta se ahorcó y Edipo se arrancó los ojos y se guió por su hija Antígona.

Capítulo 7 Antígona

Mientras se proyecta la expedición contra Tebas Edipo muere en Ática. Ya de moribundo Creonte intenta que regrese a Tebas, pues un oráculo había predicho que la tierra que lo acogiese en su seno sería bendecida por los dioses. Edipo se niega a regresar y muere en la tierra de su benefactor Teseo. Una vez muerto su padre, Antígona retorna a Tebas y se aloja con su hermana Ismene.
Durante la batalla a las puertas de Tebas, Eteocles y Polinices se enfrentan y se matan el uno al otro. Asciende de nuevo al trono Tebano Creonte, que decreta exequias de rey para Eteocles y prohíbe bajo pena de muerte dar sepultura al cuerpo de Polinices, que se ha atrevido a alzar a unos extranjeros contra su propia patria. Antígona se rebela ante lo que cree una injusticia y en secreto va al campo de batalla para esparcir sobre el cuerpo insepulto de su hermano unos polvos rituales. Es descubierta y Creonte, a pesar de los ruegos de su hijo Hemón, prometido de Antígona, no se retracta en su sentencia. Antígona es sepultada viva en la tumba de los labdácidas. Cuando Hemón acude a liberarla la encuentra ahorcada y allí mismo se suicida junto a su amada. Al enterarse Eurídice, la esposa de Creonte, de la muerte de su hijo, también se suicida.

Capítulo 8
PARIS

En el Olimpo Júpiter preparaba un banquete con Juno. Iban a invitar a todos los dioses menos a Discordia. Ella estaba enfadada y se le ocurrió una idea. Puso una manzana de oro que ponía “para la más bella”. Venus, Juno y Minerva la quisieron y Júpiter le dijo que se lo preguntarían a un pastor. Juno y Minerva le ofrecían terrenos y riquezas, pero él eligió a Venus que le ofrecía a Helena como esposa. Le dio la manzana y se fue. En otro sitio Helena tenía que elegir a un esposo. Tras mucho pensar eligió a Menelao con el que se casó. Cuando Paris se fue a la ciudad donde vivía Helena la vio y como Menelao no estaba se fueron los dos a Troya donde vivieron felices. Tiempo después Venus se deshacía de algunos trastos viejos y tiró con ellos la manzana de oro llamada la manzana de la discordia.

Capítulo 9 Aquiles


Aquiles era un guerrero que luchaba en Grecia contra
Troya. Un día su fiel amigo Patroclo le anunció que Menelao le había robado a su sirvienta porque Paris al robarle a Helena se volvió a casar pero el padre de ella se la llevó a su casa. Al oír esto se puso tan furioso que decidió no luchar más. Todos los de Grecia le pidieron que luchara pero no luchó hasta que mataron a Patroclo.
Se puso tan furioso que al saber que fue Héctor el asesino, le mató sin
contem
placiones y sin acordarse del oráculo, que decía que él moriría
después.
A la mañana siguiente Paris le atravesó
el tobillo con una flecha.

Diomedes, Néstor, Ulises, Aquiles y Agamenón

lunes, 17 de enero de 2011

HÉROES DE LA MITOLOGÍA





Capítulo 1

Filemón y Baucis

Júpiter era el más poderoso de los dioses y le gustaba bajar a la tierra disfrazado de un viajero vulgar, un día echo a andar por frigia, con compañía de mercurio, su hermano y a la vez, también era su cómplice. Cuando se hacia de noche , los dos dioses entraron en un pueblo , que parecía rico , y se alegraron , porque podrían recibir ayuda , para pasar esa noche refugiados.

Llamaron a la primera casa que parecía de buen aspecto, pero les despreciaron y no les dejaron entrar, no aceptaban extraños.

Al lado había otra casa y fueron a ver si tenían más suerte, llamaron y dijeron que eran forasteros, y el dueño de la casa les dijo que no querían forasteros y les rogaron que se fueran por donde habían venido.

Les quedaba poca esperanza de llamar a más casas, vieron una casa a lo lejos alejada de la población, llamaron una vez, pero tardaron un rato, hasta que alguien les escuchó, les abrió un matrimonio anciano, que les vieron tan mojados con la lluvia que estaba cayendo a chorros, y la mujer enseguida les dijo que entrasen porque sino iban a coger frío.

Los dioses enseguida entraron y se pusieron al lado de la chimenea, Filemón les trajo un trozo de leña para revivir el fuego, para estar más calientes,

cortaron el pan y dejaron dos trozos grandes, para los invitados. Los ancianos, como no tenían nada más que una sopa y pan para ofrecerles, Filemón pensó en la oca que tenían, pero la oca, se les hizo dura de matar, porque no paraba de correr y gritar por toda la casa, hasta pudo con los ancianos, pero al final no la mataron, porque se escondió debajo de las piernas de los forasteros, y aunque los ancianos le pidieron que se la devolviera, los dioses no quisieron, y la oca se salió con la suya.

Los ancianos se dieron cuenta que no habían dado ayuda a unos forasteros normales, sino eran unos dioses.

Los ancianos se dieron el festín más grande de su vida. Pero Júpiter y Baucis, querían recompensarles la hospitalidad de la pareja anciana y querían castigar a los que les habían cerrado sus puertas.

El agua caía torrencialmente en el llano que iban dejando atrás. Júpiter señaló con el dedo las nubes y surgieron unos relámpagos.

Al amanecer el pueblo había desaparecido totalmente, cuando retiraron las aguas, solo se podía ver un tejado, que era la cabaña de los ancianos. Y los dioses querían recompensarles, y les dijeron que expresasen sus deseos y se cumplirán. Júpiter comprendió porque les habían ayudado, y llegó a la conclusión que era, porque los dos, se querían como el primer día de casados. En el deseo que pidieron los dos ancianos, dijeron que querían morir juntos. Más tarde sonó un relámalo y los dos ancianos se encontraron juntos sin los dioses, habían desaparecido.

Pasaron los años, fueron fieles a su palabra y a su amor, hasta que llegó el día en que terminaba sus vidas, porque se convirtieron en dos árboles juntos con sus follajes entrelazados en uno solo. Con el tiempo se hicieron tan altos y hermosos que las sombras cubrían el templo, que les habían hecho los dioses.

Quedaron los árboles como un significado para la historia, cuando pasaran las personas por ese lugar y vieran esos árboles, el significado era la hospitalidad; se cultiva y se renueva, según la leyenda de Filemón y Baucis.

Jéssica

Capítulo 2

LAS 2 MUERTES DE eURÍDICE

Orfeo cantaba en los prados de Tracia y encontró a una ninfa peinándose llamada Eurídice, y se enamoraron rápidamente. Se casaron a la orilla de río Peneo. Corriendo, Eurídice se encontró con Aristeo, el hermano de Orfeo, quien también estaba enamorado de Eurídice. Aristeo la sujetó para conseguir un beso suyo, pero ella no se dejó y empezó a correr por la orilla de Peneo, por donde una víbora venenosa le hincó los colmillos en la pantorrilla. Orfeo escuchó sus gemidos donde él acudió. Aristeo le pareció más prudente marcharse de allí. Orfeo, Orfeo, te Amo y no te quiero perder… Estas fueron las últimas palabras de Eurídice, ya que rápidamente el veneno de la víbora hizo efecto.

Orfeo llorando su pena cogió la lira e improvisó un canto fúnebre.

Era tan conmovedor su lamento que las fieras salieron de su madriguera.

¡Ha sido culpa de Aristeo¡ gritó de repente una ninfa.

Orfeo sabía que el río Peneo desembocaba en la laguna Estigia, por cuyas orillas vagaban las sombras de los muertos. De repente Orfeo vió a un anciano sentado en una barca. Acercándose le preguntó con voz firme si era Caronte porque quería que le llevara ante Plutón. Caronte accedió y Orfeo subió a su barca donde éste lo depositó en la otra orilla, donde había puertas de bronce monumentales.

Orfeo, abriendo las puertas en dos tronos al temible dios de los infiernos, Plutón y su esposa, Proserpina. Junto a ellos estaba el espantoso Can Cerbero.

Plutón en tono sarcástico le preguntó a Orfeo:

¿QUIÉN ERES TÚ, PARA ATREVERTE A DESAFIAR AL DIOS DE LOS INFIERNOS?

Orfeo, cantando acompañado de su lira, le explica que su osadía se debe a la fuerza de su amor por ella, quien fue arrebatada el mismo día de su boda.

Proserpina se inclinó hacia su esposo, quien le murmuró algo al oído.

Plutón le dijo a Orfeo que accedía a que se marche con su amada, pero pondrá su amor a prueba.

Orfeo lleno de alegría y gratitud, pregunte cuál es la prueba. El dios de los infiernos respondió: No volver los ojos hacia tu amada hasta que ambos hayáis salido de mi reino. Deberás conducirla hasta la puerta, sin dirigirle la palabra. ¿Me has entendido? Si me desobedeces, perderás a Eurídice para siempre.

Tendrás que ir delante suyo. Orfeo recogió la lira y se dirigió hacia la barca de Caronte.

Caminaba despacio para escuchar los pasos de Eurídice, la angustia, la incertidumbre hicieron que brotasen lágrimas de sus ojos.

Orfeo para darse ánimos se dijo “Vamos, que falta poco para llegar a nuestro destino” Y donde con un brinco salió al aire libre, a la luz del día.

Y gritó: ¡Eurídice!... ¡por fin! No pudo aguantar más y miró hacia atrás. Y en efecto, vió a su amada, pero en la oscuridad.

Pues Eurídice, aunque iba detrás de Orfeo, todavía estaba en el reino de las tinieblas y Orfeo se dio cuenta de su imprudencia y su desgracia

Con un grito desgarrador, dijo Orfeo: Eurídice… ¡No!

Demasiado tarde… La silueta de Eurídice desvaneció en la oscuridad. Sólo le llegó un hilo de voz. Orfeo… ¡Adiós, mi dulce amado!

La enorme roca volvió a cerrar la entrada de la caverna.

Eurídice… ¡Por mi culpa te pierdo por segunda vez!

Orfeo volvió a Tracia proclamando a toda su pérdida y sentimiento de culpabilidad.

Varios meses después, Orfeo se fue al monte Pangeo que justo se celebraba una fiesta por todo lo alto en honor al dios Baco. Había un montón de invitados que cortejaban a las mujeres. Todos estaban ebrios.

Unas muchachas invitan a Orfeo a unirse a la fiesta el cual contestó:

No, gracias, estoy de luto, he perdido a mi novia y una de las chicas respondió: Por cada una que se pierde se encuentran diez. Elige a una de nosotras de pareja.

Imposible. Jamás podré volver a amar a otra mujer, respondió Orfeo.

¿Quién es ese insolente que de ese modo nos desprecia? Añadió otra chica.

Y sin dar tiempo a Orfeo a que reaccione se abalanzaron sobre él y lo dejaron llenos de arañazos.

También algunos invitados se dieron cuenta del ruido y gritos de las mujeres fueron y lapidaron a infortunado viajero quien había insultado a las bacantes. Orfeo atacado por varios hombres y mujeres llenas de rencor le arrancaron la cabeza y cogiéndola del pelo la tiran al río Evros.

Y otra cogió la lira y la tiró al agua.

La noticia de la muerte de Orfeo se extendió por toda Grecia. Las musas, enteradas sobre su muerte acudieron al monte Pangeo, donde ya se habían marchado las bacantes.

Sólo encontraron el cuerpo sin cabeza de Orfeo.

Tampoco se encontró su lira.

Las musas decidieron enterrarlo al pie de monte Olimpo.

Nadi ha hallado la cabeza ni la lira de Orfeo, pero dicen que cuando uno pasea a la orilla del río Evros, se escucha un canto de extraordinaria belleza. Se dice que es la voz de Orfeo acompañado de su lira llamando a Eurídice.

Ítalo

Capítulo 3

PERSEO Y MEDUSA


Acrisio era el rey de Argos y tenía una hija llamada Dánae. Un día emprendió un viaje a la casa de una señora que veía el futuro. La anciana dijo que Dánae sería su única hija y que ella tendría un hijo que mataría al rey de Argos. Al oír esto mandó encerrar a Dánae. Una noche Júpiter le dio un hijo y le llamó Perseo. El rey al enterarse cogió a los dos, los metió en un baúl y los tiró al mar. Varios días después los pescó un señor y los llevó ante un señor rico llamado Polidectes que se quedó a los dos. Tiempo después Polidectes y Dánae se casaron. Como todos los invitados traían cosas vulgares Polidectes le retó a Perseo a ver si conseguía la cabeza de medusa. Los dioses le ayudaron con información y artilugios a Perseo y al final la consiguió. Al enseñársela a Polidectes se petrificó Polidectes. Después El rey de Argos e enteró y se fue de su reino. Perseo se hizo fuerte y atleta. Un día Acrisio estaba viendo a Perseo (sin saber que era él) lanzando el disco en los juegos. Lo lanzó tan fuerte que le dio a Acrisio y lo mató.

Pablo

Capítulo 4

TESEO Y EL MINOTAURO

Cada año, en Atenas, 14 personas se iban en barco a una isla a ser devorados por el minotauro porque el rey de Atenas perdió una batalla contra el rey de Creta. Un día Teseo convenció a su padre, Egeo, para ir con ellos. En la travesía tuvo un sueño en el que un dios le decía que se tirara al mar y recogiera el anillo del rey de Creta. Al despertarse lo cogió. Cuando llegaron le dio al rey de Creta su anillo y le pidió ir con ellos. Antes de irse vio a Ariadna, una hija del rey de Creta. Después se fueron a dormir. Teseo se despertó y vio a Ariadna, que le contó lo del minotauro. Al día siguiente antes de entrar Ariadna le dio un hilo que luego usó dejándolo a lo largo del laberinto. Al llegar ante el minotauro Teseo lo mató ahogándole. Tardaron en salir pero lo hicieron. Al volver a Atenas se llevaron a Ariadna. Esa noche tuvo otro sueño, Neptuno (que se había enamorado de Ariadna) le dijo que la dejara en una isla y así lo hizo. Al llegar a Atenas se había olvidado de cambiar las banderas y su padre se mató. Teseo al saberlo también lo hizo.

Pablo

martes, 11 de enero de 2011

Pequeño Nicolás_3

CAPÍTULO 16 Lo pasamos bomba
Ese día por la tarde, al ir a la escuela Nicolás se encontró con Alcestes.
Alcestes convenció a Nicolás de que hicieran novillos y se fueron a toda pastilla en dirección contraria a la escuela pero Alcestes como es muy gordo hacia “puf, puf” y al rato se paró.
Nicolás le animo diciéndole que se quedarían sin postre y que en el colegio solo les darían pan y agua.
Después de pasar por el escaparate de la mantequería se pararon y Alcestes se comió unas galletas que llevaba en el bolsillo y vieron aparte de migas que es lo que llevaban en los bolsillos: canicas, cordeles y dos gomas.
Decidieron ir al cine pero como no tenían dinero se fueron al solar mientras Alcestes se comía su bocadillo de queso.
Allí tiraron piedras a cada lata que veían para derribarla pero pronto se cansaron y se quedaron sentados sin hacer nada. Entonces Nicolás dijo que ahora debían de estar en el recreo y empezó a llorar. Alcestes le pregunto por que lloraba y entonces Nicolás dijo que era culpa de Alcestes que no hubiese ido al colegio y se pelearon. Al terminar de pelearse empezó a llover.
Se fueron al escaparate del relojero y esperaron allí a la hora de volver a casa.Al llegar Nicolás a su casa su madre le dijo que estaba pálido y que mañana podría no ir al colegio pero Nicolás se negó porque mañana les contaría a sus compañeros lo bien que lo había pasado.

CAPÍTULO 17 Me trato con Agnan
Nicolás fue obligado por su madre a ir a la casa de Agnan. Cuando llegaron tenían los dos pintas de payaso. Merendaron y se fueron a jugar. Agnan dijo que podían jugar a problemas con bañera que se llenan y vacían a la vez, lo que le dió la idea a Nicolás de jugar a los barquitos, pero Agnan no tenía por lo que hicieron unos de papel. Cuando se aburrieron, fueron a la habitación de Agnan, en la que había un globo terráqueo de metal. Nicolás volvió a tener una idea, jugar a pasarse el globo, pero la idea fracasó cuando rompieron un espejo. Entonces jugaron a un juego de química, en el que se echaban polvitos y líquidos y se formaban otros de diferentes colores. Nicolás tuvo otra idea, mezclar todo a la vez. Lo hicieron, pero lo único que consiguieron hacer fue un humo negro, que olía mal y lo manchaba todo. Como le había manchado las gafas y por eso no veía, se puso a gritar, subió su madre y los lavó, enfadada y Agnan llamó a la madre de Nicolás para que fuera a buscarlo y la madre de Agnan dijo que Nicolás no trate con Agnan.

CAPÍTULO 18 Al señor Bordenave no le gusta el sol.
Al señor Bordenave no le gusta el sol
El señor Bordernave es muy raro no le gusta el buen tiempo. Yo prefiero el sol que la lluvia aunque la lluvia también es muy divertida pero con la lluvia no podemos salir al patio a jugar. Hoy a hecho un buen día y queríamos jugar a los ladrones y policías, al fútbol teníamos muchas ganas por que hacia tres días que no salíamos al patio. Pero como no nos decidíamos empezaron a pelearse y el señor Bordenave los separo y los castigo en la pared. A Alcestes te le callo el bocadillo porque le empujaron y se enfado. Eudes y Rufo se enfadaron por las canicas y los mando castigados a los dos pero Alcestes seguía quejándose de que le faltaba un bocadillo. Pero de repente le dio una pelota en la cabeza había sido Nicolás sin querer ser chivo Agnan que se puso a llorar por que Godofredo le empujo. El señor Bordenave le llevo a enfermería y cuando volvieron toco la campana pero se resbalo con el bocadillo de Alcestes y para nosotros fue un recreo formidable.

CAPÍTULO 19 Me voy de casa

Estoy harto de que me castiguen sin motivo. El otro día cogí mi dinero y chocolate lo guardé en una bolsa y me fui. Pensé que al volver dentro de mucho tiempo seré rico y se arrepentirán de haberme regañado. Después de andar mucho me comí el chocolate y descansé un poco. Luego me encontré a Alcestes y le pedí que viniera con migo pero hoy su madre le hacía una comida que le gustaba. Andando se me ocurrió una idea:
Tengo que irme lejos con un vehículo pero con mi dinero no llegaba así que me compré un pastel. Luego le pedí a Majencio su bici pero a el no le gusta compartir si no es por dinero. Ya por la noche tenía hambre y me fui a casa porque mamá preparaba pastel.
Al llegar a casa mamá me castigó sin postre.
¡Mañana me voy de casa seguro!